domingo 14 de noviembre de 2010

En busca del príncipe azul…

“Lo único peor que el miedo de morir es el miedo de matar”

Gabriel García Márquez. “Tiempo de morir”.


Víctima de su propio éxito, el PAN de Guanajuato libra en su interior una verdadera guerra civil. Esto lo llevará a cometer varios “homicidios en razón de parentesco” para poder contar con un candidato a gobernador.
Es decir, antes tendrá que “matar” a algunos de sus hijos, políticos que se han hecho famosos bajo su amparo. Hay que aclarar que “famoso” no es sinónimo de “capaz”, pero eso es lo que miden las encuestas. También, que así se ganan las elecciones.
“Sólo puede quedar uno”, dicen en la película de “Los inmortales”, refiriendo una lucha por “El Premio”. Y el principio científico de la “impenetrabilidad” dice que “dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo”.
El líder, Fernando Torres Graciano, por el momento, y el gobernador, Juan Manuel Oliva, por el momento, también, tienen la difícil tarea de eliminar, sobre todo, al secretario de Salud, José Ángel Córdova, quien seguirá siendo el panista más popular.
Torres Graciano se irá en mayo, al término de su período, y Oliva por esas fechas ya deberá tener definida su marcha a la aventura de ser candidato presidencial. Ambos, sin embargo, seguirán operando sus sucesiones…y su suerte.
Necesitan garantizar, sea como sea, más probablemente a las malas que a las buenas, la nominación del representante de la “cofradía olivista”, Miguel Márquez. Lo cual tendrían garantizado con su modo tradicional de selección. Pero…
Hoy las cosas no son como solían ser. La asamblea de delegados, ya “amarrados” desde la nómina, las candidaturas y las promesas de salarios políticos, contratos y otros pagos, que “eligen” al “bueno”, no será suficiente.
El PAN va a tener que abrirse. Y modificar su modo tradicional de imponer un candidato. De no hacerlo enfrentará altísimos costos políticos, para los cuales no está preparado. A saber: Posicionar un candidato que no sea el más popular de los suyos.
Por “principios”, no sería democrático, lo cual no importa. Pero sí deberá importarles su impacto político, y el costo electoral que eso podría significar en medio de una elección competida.
De seguir como van, los “conjurados” (?) del “Pacto de La Loma” le harán un invaluable servicio a la cofradía olivista, su ‘enemigo a vencer’, antes de que acabe el año: Auto eliminarse tres de ellos. Aunque igual le quedarían cuatro competidores a Márquez.
Si bien no es edificante el espectáculo de los panistas en su búsqueda de quien esperan gane la elección de gobernador de 2012, pues ya llevan un camino sembrado de cadáveres, como Gerardo Mosqueda, es sin duda entretenido.
También es absolutamente comprensible desde la lógica de la lucha política. Filtración de encuestas, amenazas cifradas, eliminación de la oficialidad de los estados mayores rivales, como la “desmosquedización” que no dejó vivo a ninguno…
Sin embargo, secretarios de estado, presidentes municipales y legisladores haciendo campaña fuera de los tiempos legales, disponiendo del tiempo de sus funciones y de recursos públicos para fines personales y partidistas es, también absolutamente, ilegal.
Los costos institucionales para Guanajuato son inmensos. El retroceso político, mayúsculo. La pérdida de oportunidades de desarrollo, inconmensurable. Y la orgía de los políticos “empoderados” no ha hecho más que empezar.
Luego nos admiramos de la delincuencia organizada.

La Mar y sus Pescaditos

La doble quiebra del IMSS. Muy tarde, y mal, reparó en su yerro el calderonismo. Anunció una catástrofe que viene, la incapacidad del IMSS para pagar las pensiones en 2012, e intentó borrar el impacto “filtrando” a Joaquín López Dóriga unas grabaciones que ilustran la enorme corrupción que ahí priva, en este caso en la compra de medicamentos.
Pero el truco no sirvió, aunque se le acompañó de un desmentido al presidente Calderón y a sí mismo del director del IMSS, Daniel Karam, quien dijo que “el IMSS no se colapsa”, cuando acababan de decir que sí, que el sistema de pensiones entrará en quiebra en 2012.
Ahora todo quedó peor: El IMSS no tendrá para pagar las pensiones dentro de menos de dos años…y eso podría pasar antes porque sus fondos se pierden en la infinita corrupción que lo gobierna.

Masoquismo.“Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti”, decía Oscar Wilde, y ese es el martirio que padece Vicente Fox. Por eso se mete a “Twitter”, en donde le ponen unas tundas que lo llenan de placer.
Tampoco antes, con el poder, y menos ahora, con el no poder, Fox ha sido consciente de lo que dice. Es su mejor recurso, casi un método perfecto: Intuye que lo que diga provocará reacciones, aunque habitualmente lo ridiculicen.
En ese enfermizo afán de ganar notoriedad, ahora propone las candidaturas independientes y hasta defiende a López Obrador. Indiferencia. Antes había dicho, ante el ‘descontón’ de Felipe Calderón, que él sólo “aporta ideas”. La carcajada fue nacional.
Ya debiera haber entendido que sólo lo atienden cuando no habla en serio, aunque sea para escarnecerlo. Y que la popularidad que una vez tuvo, y ahora quiere recuperar, se perdió para siempre.

Carta de Navegación,
Domingo 14 de noviembre de 2010

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domingo 7 de noviembre de 2010

Corruptos ¿todos?

"No nos queda sino la desnudez o la mentira”
Octavio Paz. “El laberinto de la soledad”


En la historia que nos ha traído hasta aquí, tiempo de masacres, de inseguridad y de crisis, no ha de obviarse una constante de la cultura mexicana: La corrupción, y su correlato, la impunidad.
No sólo eso. Está la deificación social del “éxito”, no importa el precio.
La sucesión imparable de noticias malas genera desesperanza. Y más corrupción. Eventualmente, también gritos de alarma y llamados al vacío para que la pesadilla criminal termine. Como las invocaciones al abstracto, “la sociedad debe hacer algo”, sólo para que todo tome mayor fuerza.
Pero hay una trampa. Cuando se dice “todos somos responsables” lo que se hace es ocultar, y al final de cuentas encubrir y perdonar, a los que sí lo son.
En un desesperado ejercicio de franqueza, la Arquidiócesis de México pone cargos, aunque no pone nombres: “En la conciencia de los gobernantes de todos los niveles está el desastre que estamos viviendo; en la conciencia de empresarios deshonestos que se han prestado para lavar dinero está también el origen de tanta sangre derramada; en la conciencia de muchos ciudadanos que han buscado el dinero fácil está la causa de este problema generalizado”.
Lo nuevo es que la propia Iglesia Católica se incluye: “Podemos comenzar por políticos de gran altura -sin duda alguna desde gobernadores de distintos estados hasta corporaciones policiacas enteras-, pasando por militares y policías. Podemos mencionar ambientes empresariales, periodistas y medios de comunicación y, desafortunadamente, algunos ambientes religiosos”.
Pero todo se queda en la estridencia. Y el alma del arzobispo Norberto Rivera podrá tener reposo luego de ella, pero la sociedad no. A pesar de ello, a ésta le carga la responsabilidad de resolver unos conflictos que generan sus líderes políticos, económicos y espirituales: “Basta ya a las complicidades, la impunidad y la sociedad indiferente y complaciente”. ¿De cuál sociedad habla?

El país de la mentira

La violencia, que cada vez escala a mayores grados de crueldad, es el efecto y no la causa de un país corrupto y cínico. La corrupción está en el origen, y ahora la multiplica infinitamente.
Según “Transparencia Internacional” México se ha hecho más corrupto, al descender en dos años del lugar 89° al 98°, entre 178 países, con una calificación de 3.3, donde 10 refiere al más honesto.
Lo sintomático es que regresó a niveles de corrupción de hace diez años. Y que, aquí tampoco, sirvió de nada que el PRI perdiera la Presidencia y la ganara el PAN.
Las mediciones se hacen sobre la percepción respecto a contratos públicos, comercio exterior, acceso a servicios públicos, facilidad para la inversión, calidad regulatoria y extorsiones.
Si en el mundo institucional empieza el crimen ¿cómo nos puede sorprender que también ocurra en el mundo social?
El gobierno de Felipe Calderón dijo que “respetaba” esos resultados, y que las correcciones las debe hacer “la sociedad en su conjunto”. Es decir, la política del avestruz.
Parte decisiva de la tragedia es esta: Eludir las responsabilidades, lo cual es otra de las muchas formas de la corrupción.

La putrefacta clase dirigente

Gobernantes, empresarios, curas, policías, militares, periodistas, medios… configuran la fauna corrupta que denuncia la Iglesia Católica. Aunque hay muchos más.
Porque no hay corrupción sólo en acciones relacionadas directamente con el crimen. La hay cuando alguien accede a un puesto a sabiendas de no estar calificado para él, como Vicente Fox. Cuando se lucra indebidamente con los bienes públicos, con la ley, o a pesar de ella, como Televisa, TvAzteca, Telmex…
Son esas élites, hasta al nivel municipal, las que tienen el poder para hacer de la corrupción una cultura. Son el “ejemplo social”. Sus “valores” son los que reproduce una sociedad excluida y victimizada por sus desenfrenos. Por eso el cinismo generalizado: ‘La honestidad no paga’.
Esos son los referentes sociales del “éxito”, que legitima toda trampa. Es por ello que ahora están al lado de los criminales más exitosos: En términos de admiración social, Carlos Slim figura al lado de Joaquín, “El Chapo”, Guzmán. Así los hace visibles la revista “Forbes”.
Al quebrar el sistema de dominación del PRI, en 1981, por una corrupción que luego lo llevaría a perder el poder en 2 mil, su candidato presidencial, Miguel de la Madrid, propuso la “renovación moral de la sociedad”. Y fracasó tanto, que acabó siendo parte de la corrupción.
Con el PAN la “transparencia”, la “rendición de cuentas”, etc., han pasado a formar parte de la corrupción. Ahora, en función de ella, sólo sirven para fingir. Es decir, la aumentan.
La sociedad a la que se alude es inexistente, en la medida en que está desorganizada y no tiene poder. Por eso, también es corrupto decir que ella es la que debe combatir esta podredumbre.
Si alguna posibilidad hay de ir contra la corrupción sólo existirá cuando gobernantes, empresarios, curas, militares, policías…sean sometidos a proceso por sus delitos. Pues hasta ahora no se castiga a nadie. Pero ¿quién le pondrá el cascabel al gato? Calderón no.

Carta de Navegación,
Domingo 7 de noviembre de 2010

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El criminal engaño

“Creo que (Fox) cometió muchas equivocaciones…
Quizás la más importante fue no actuar a tiempo…
Si México hubiera comenzado a luchar contra
este problema ( el ‘narco’) hace 10 años, estaríamos hablando ahora
de un asunto completamente diferente…estamos viviendo en
un país que nunca puso un freno a la corrupción”.

Felipe Calderón. Entrevista con la BBC de Londres


En una semana se multiplicaron las masacres de jóvenes, en Tijuana, Ciudad Juárez, Tepic y Ciudad de México, con más de medio centenar de asesinados. El fenómeno alcanza grados de genocidio.
El crimen, en sus diversas modalidades, y ya sea civil o institucional, pues es un componente sistémico, está usando y desechando a los jóvenes, su mayor “fuerza de trabajo”.
Así, el “bono demográfico”, al tener la mayor cantidad de jóvenes en esta época, más que nunca y que después, que nos pondría en gran ventaja, respecto a otros países, para crecer, se ha convertido en catástrofe.
Una inmensa desgracia que nos hace perder a generaciones completas. Y no sólo ello, pues incluso se vuelven contra la sociedad que les ha negado toda esperanza.
La edad promedio de los más de 30 mil ajusticiados en las batallas criminales durante el calderonismo es de 28 años. Mil 200 de los caídos en la guerra contra el crimen son niños y adolescentes.
El presidente Calderón, impotente ya, pues ninguna de sus medidas, pasadas, en curso o futuras, ha servido ni servirá para detener la arrasadora ola de criminalidad, hace, sin embargo, un importante favor a la comprensión de nuestras desdichas e impotencias.
No importa, incluso, si lo ha hecho inadvertidamente.
Es su señalamiento, y quién mejor que él, que tiene toda la información, de la decisiva irresponsabilidad de los gobernantes, a grados criminales. Específicamente la de Vicente Fox.
Aunque haya un tanto de revancha, legítima, en cualquier caso, por las sistemáticas agresiones que recibe del ex presidente Fox, en lo dicho por el presidente Calderón está la más valiosa de las contribuciones que podía haber hecho. En particular por tratarse de un panista como él.
El mejor síntoma de que Calderón dio en el centro del conflicto es el silencio culpable del habitualmente insolente y lenguaraz Vicente Fox. Pero también el no menos culpable mutismo de los panistas. Y el de toda la clase política, sea priista o perredista. ¿Por qué?

La puerta falsa

Eso fue la alternancia en la Presidencia de la República. Un “cambio” para fingir. Una sustitución del PRI por el PAN que no pasó de ser un acto de cosmética política de los dueños del país, que usan a los partidos como instrumento de sus intereses.
Calderón lo reconoce en su crítica a Fox. Porque no hizo nada contra el crimen, porque se equivocó siempre y porque, comodino e incapaz, nunca luchó contra la corrupción y acabó siendo parte de ella.
Es decir, las acusaciones son las mismas que se hicieron para justificar el desplazamiento de los priistas. Esas, y peores, imputaciones son ciertas, tanto en el caso del PRI como en el de Fox.
Nada bueno dejó la alternancia. Y ahora vemos que fue todo lo contrario, pues la descomposición general crecía bajo ese disfraz. Así también, la corrupción y la impunidad.
Fue un engaño grande y criminal. Su medio fue la “democracia electoral”. Siguió su proceso la trágica historia de México. El resultado no podía ser mejor.
Hoy lo sufre Calderón, quien adelanta que tampoco podrá alterar positivamente nada. Porque el sistema no da para más, aunque lo sigan remendando. Tampoco él tiene, ni el poder, ni el temple ni la imaginación para impulsar el cambio que se requiere.
Ante la más fuerte de las declaraciones que ha hecho Calderón en su gobierno, los panistas callan, sin importar que dinamite lo que era su mejor oferta: Ser mejores que los priistas. Éstos y los perredistas callan también. Como son iguales a los panistas, ahora les toca apostar por…la alternancia.

La sociedad criminalizada

Miguel Carbonell, notable criminólogo de la UNAM, vino a Guanajuato a referir la más lúgubre de las estadísticas, y la más significativa: Se cometen de 16 a 18 millones de delitos por año, casi todos sin castigo.
Se trata de una cifra que seguirá creciendo si no se hacen cosas diferentes a las que se han intentado hasta ahora, infructuosamente. Para eso, se necesita una reforma social, que incluya una reforma política. Y no al revés.
Debe resolverse el problema de la desigualdad, para lo cual es necesario un gran pacto, pero no sólo entre partidos. Deben comprometerse los dueños de la riqueza a contener su voracidad. Con una estructura que les favorece, ellos son los culpables últimos de la opción criminal y el atraso.
Por eso no debiera tener la importancia que se le da, con una frivolidad también criminal, el espectáculo sucesorio. Ante el tamaño de las cosas ¿qué importa si gana Enrique Peña Nieto, Marcelo Ebrard, Andrés Manuel López Obrador u otro panista?
En su reiterada visión caudillista, como Fox, sin involucrar a la sociedad en la administración del futuro, ninguno podrá hacer más que Calderón. Y, en una de esas, tal vez menos.

Carta de Navegación,
Domingo 31 de octubre de 2010

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“El Yunque” sale del clóset

“La reglas cambian, cambian y cambian.
¿Cómo coño vamos a poder hacer nuestro trabajo
cuando todo lo que decimos se convierte en mentiras una y otra vez?”

Arne Dahl. “Misterioso”.

Al grito de “primero el poder que ser cristiano”, el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez corrió de la Secretaría de Gobierno, de manera fulminante, a su viejo camarada Gerardo Mosqueda.
Y todo porque éste se creyó el chisme de que podría ser gobernador, “¿por qué yo no?”. Lo feo para él es que una vez fuera del gobierno lo siga creyendo.
Se trata de una alucinación que produce el poder, el presentimiento de omnipotencia. Lo complicado para Mosqueda es que, a cambio, ahora le quedó un mal postraumático. Él es psicólogo, no político, y tal vez pueda lidiar con eso. Lo que le va a sobrar será tiempo.
Todo se jugó el domingo pasado. El “olivismo”, que es el “modus operandi” del gobierno estatal hecho partido, y, abusando del lenguaje, el “estilo” del gobernador de hacer política, convocó a una “cargada” a favor del candidato del “dedazo”, Miguel Márquez.
Fue la prueba de poder propio que faltaba: Dos mil cuadros panistas congregados, incluyendo presidentes municipales, diputados federales y locales, secretarios del Gabinete, funcionarios federales y locales…Todos en plena campaña, mientras el IEEG sigue durmiendo el sueño de los justos.
A Mosqueda le queda algún poder dentro del gobierno, en el cual conserva algunos acólitos, como “sumo sacerdote” de “El Yunque” que es. Sus mermadas huestes, sin embargo, difícilmente lo seguirían en su aventura electoral. Podrán seguir compartiendo con él la doctrina, pero… “la chamba es primero”.
Para presionarlos, cosas son de la vida, tendría que conducirse como un “fauno rastrero”. Incluso así, es remoto que consiga algo. Su condición actual es auténticamente representativa de la transformación que el poder ha operado en “El Yunque”: No es más una cofradía sino una facción política. Pero él no lo entendió.
Como las víboras, una vez en el poder, el “yunquismo” dejó atrás la piel de la ideología que le sirvió para escalar hacia él. Esa piel fundamentalista, hoy estorbosa y de nula utilidad política, es con la que se queda Mosqueda.
El ex secretario se convirtió en una amenaza para la conservación del poder de los panistas. Sus causas del radicalismo conservador, sobre todo luego de las traumáticas elecciones presidenciales de 2006, sólo con el poder completo podían sostenerse como política de gobierno. Pero no más ante la siguiente prueba de las urnas.
Pragmático, el “olivismo”, a tiempo se movió hacia el centro. Por eso la liberación de las mujeres presas por abortar, y por eso también la ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, asuntos a los que Mosqueda se oponía.
El asunto está claro: En campaña, el fundamentalismo de derecha sólo quitaría votos, y el panismo va a necesitar muchos para alejar el pánico de una posible derrota en la contienda por la gubernatura. (José Ángel Córdova, con una simple encuesta, les hizo “¡buh! y casi querían lincharlo).
Una vez tomada la decisión de tirar lastre, Mosqueda, los panistas, que siempre habían negado la existencia de “El Yunque”, empezaron a hablar de él, aliviados y hasta irónicos.
Miguel Márquez: “Menos Yunque y más PAN”. Leticia Villegas, reforzándolo: “Nada con exceso, todo con medida”. Claro, ellos se quedaron con “El Yunque bueno”, y le dejaron a Mosqueda “El Yunque Malo”.

La Mar y sus Pescaditos

Montado en su “bufa”

Cada vez más aislado, incluso arrinconado, el presidente de Guanajuato, Nicéforo Guerrero, por el deslinde y descalificación, uno tras otro, de personalidades e instituciones, de su propósito de urbanizar las inmediaciones de “La Bufa”, profundiza su ensimismamiento. Esa abstracción de la realidad es la que los lleva, a él y a sus corifeos, por ejemplo, a descalificar al Icomos y a reaccionar sólo con una “guerra sucia” frente a un proceso plebiscitario inútil, pues lo tienen perdido irremediablemente. En ese afán de sólo seguir dándose placer a sí mismo, en su siguiente artículo periodístico bien podría postular: “Ladran Sancho…”, que al cabo es tiempo de Cervantino.

¿Qué haríamos sin él?

Vicente Fox está de regreso. Como en sus tiempos de campaña electoral, le volvió la chispa, y ha vuelto a ser el “clown” de la política, a veces nacional, pero siempre doméstica. Luego hacer negocio y haber homenajeado a un músico declaradamente “gay”, Elton John, quien agradeció la oportunidad de “tocar por primera vez en una granja” (el Centro Fox), se fue a insuflar ánimos al panismo en León: “Me gana la inquietud, la preocupación, no hay otro partido democrático en este país y por tanto, no podemos dejar ir ni la gubernatura, ni la presidencia, ni las presidencias municipales, so pena de regresar al tiempo pasado que tanto lamentamos mexicanas y mexicanos”. Aparte lo dudoso de su afirmación, pues la democracia panista la pone en duda hasta su amiga Cecilia Romero, aspirante a presidir al PAN nacional, se le olvida que él es parte de ese “tiempo pasado”. Y, ni modo, también del presente, que no es mejor.

Carta de Navegación,
Domingo 24 de octubre de 2010

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“No se hagan ‘bolas’…”

“Él no creía, dijo, que aún quedaran rastros de las viejas sospechas,
pero se acababan de introducir ciertos cambios en la rutina de la granja
que tendrían el efecto de fomentar, aún más, la mutua confianza.”

George Orwell. Rebelión en la granja.

“El Yunque” no está dispuesto a perder Guanajuato, ni siquiera ante otros panistas. Y su carta ganadora para la gubernatura es y será el secretario de Desarrollo Social y Humano, Miguel Márquez Márquez. Así de concluyente fue el mensaje de esta semana para el panismo.
A los panistas guanajuatenses fue dirigida la “puesta en escena” de los tres principales rostros públicos de “El Yunque”. Además del citado Márquez, el secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda, y el líder moral del panismo, Elías Villegas, les ofrecieron todo un concierto.
Los excluidos de esta suerte de “fiesta pascual” de “El Yunque”, luego de la “orgía” activista de otros pretendientes a la gubernatura, fueron el gobernador Juan Manuel Oliva y el líder formal del PAN, Fernando Torres Graciano, quien ni siquiera estaba al tanto de la estrategia. (Y por eso incurrió en el desacato de decir de Mosqueda: “En lo personal, yo, como militante activo, nunca votaría por él”).
La representación empezó hace una semana. Toda una acción concertada: Contra la “nómina oficial” de Torres Graciano, cerrada a los cuatro aspirantes que él reconoce, Mosqueda dijo que quiere ser candidato a gobernador, y que “no puede estar cerrado lo que no se ha abierto”. En respaldo a su “destape”, hizo publicar en algunos medios una nota y una foto, donde aparece con José Espina Von Roerich, presidente del Comité Nacional de Elecciones del PAN.
El capítulo siguiente lo representó Márquez, con absoluta frescura. Sobre el lance de Mosqueda declaró: “Es demasiado Yunque (¿además de él y Ricardo Torres Origel?) ya para lo que estamos viendo hacia el 2012… (por eso) menos Yunque, más PAN, más sociedad”. Para los que no entendieron la ironía, vendría a subrayarla la hija del patriarca, la diputada Leticia Villegas: “Nada con exceso, todo con medida”.

“Llegó el comandante y mandó a parar…”

Elías Villegas, el líder local de “El Yunque” y uno de sus jefes nacionales, salió a ordenar la inclusión de Mosqueda en la nómina de aspirantes panistas a la gubernatura: “Posibilidades para él, sí…es una persona muy preparada, es muy intelectual, sabe lo que hace, tiene muy buenas relaciones, ciertamente el dicho: Nadie es profeta en su tierra”. Nada menos.
Así, a la lista de Torres Graciano, José Ángel Córdova Villalobos, Ricardo Torres Origel, Humberto Andrade Quesada y Miguel Márquez Márquez, de un plumazo agregó a Mosqueda: “Ahí están apuntados, son cinco, y es el acertijo que nosotros los panistas tenemos que resolver”. De entre ellos ve al próximo gobernador de Guanajuato.
Como de pasada, sacó a otros de la carrera, que por lo visto ya estaban exiliados del paraíso “Yunque”: Ricardo Sheffield, Javier Usabiaga y Luis Alberto Villarreal. Luego de esto, es muy difícil que éstos sigan con sus pretensiones, a menos que empiecen a negociar el uso de alguna de las franquicias partidistas que se pondrán en venta.

Rivales a modo

La inclusión de Mosqueda en la lista oficial de aspirantes panistas a la gubernatura, por parte del jefe de la última instancia del “yunquismo”, sólo se explica por la necesidad de fortalecer y asegurar la candidatura de Miguel Márquez. Su postulación no se ve amenazada dentro del PAN. Pero sí confunde a los panistas, y la desgasta socialmente, la ‘escalada insolente’ de Córdova, Sheffield, Villarreal, Usabiaga, Torres Origel…
De la quinteta de Elías Villegas, a la hora de las decisiones, habrá que descartar al recién encartado Gerardo Mosqueda, quien resulta inelegible por no ser militante del PAN. Y no está planteada la posibilidad de abrirse a una candidatura de la “sociedad civil”. Pero de aquí a entonces, por el bien de “El Yunque” jugará bien su papel (“el que obedece no se equivoca”) y al final cobrará su premio.
Humberto Andrade y José Ángel Córdova podrán seguir labrando un buen prestigio público, e incluso ganar en las encuestas entre la población abierta. Pero no tienen posibilidades de ganar la postulación. El aparato del PAN sigue siendo una eficiente maquinaria de las votaciones que ordenan los jefes.
E
l único riesgo para Márquez lo representa su cófrade Torres Origel. Y más a él que a otros pretendientes estuvo dirigida la intervención de Elías Villegas: “Además, ¿cuánto tiempo tiene Torres Origel haciendo campaña? Ahorita Gerardo Mosqueda se acaba de trepar al caballo y, ¿los alcanzará?, esa es la pregunta. Depende de qué tan bueno sea su caballo”. Un claro descuento del senador, quien tendrá que obedecer…
Así se ha trazado la “operación limpieza” del camino para Miguel Márquez, quien hoy mismo, ya con esos alientos, relanza su campaña con una comilona multitudinaria en León. Lo sintomático es el modo de hacer campañas, idéntico a los del PRI en sus tiempos dorados.
Y que la irrupción de Elías Villegas para poner orden en el panismo sea equivalente a la de Carlos Salinas cuando flaqueaba la candidatura de Luis Donaldo Colosio: “No se hagan ‘bolas’ el ‘bueno’ es Miguel”.

Carta de Navegación,
Domingo 17 de octubre de 2010

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